jueves, 3 de junio de 2010

Salón de Amiens


Después del desgraciado percance que Gabor y yo sufrimos hace un mes (nos robaron en el aeropuerto cuando íbamos al salón del libro en Ginebra y nos quedamos en tierra llorando como dos ñiños chicos), parece que hoy sí que nos ponemos en marcha y esta tarde volamos rumbo a Amiens, a firmar como está mandao. Esta vez, eso sí, llevamos las carteras/bolsos/documentación vital bien agarradicas, no vaya a ser que hagamos el pringao dos veces seguidas.

¡A ver qué tal se nos da! Aunque estoy segura de que será un viaje genial. Por mi parte, tengo ya ese run-run en el estómago, esas mariposillas revoltosas, que padecen todos los seres super sedentarios como yo, que además de no tener costumbre de ir más allá de Mojácar, en el avión pasan mucho miedo y se tiran todo el viaje mirando fijo a las azafatas con ojillos húmedos. Ay.

A la vuelta contaremos qué tal ha ido todo, aderezado con hermosas fotos, espero.

2 comentarios:

Raúl Arnáiz dijo...

¿¡Qué!? ¿¡Os robaron!?
Vaya putada, joder, y qué rabia no haber podido ir a Ginebra.
Bueno, esta vez todo será guay, ya verás.

Que os divirtáis y que firméis mucho.

Nabrá.

Juan M. Sanmiguel dijo...

Vaya! Y yo que pensaba que exageraban con los mensajes de megafonía en los aeropuertos...
Bueno, pues esta vez a pasarlo bien y a firmar mucho!
Saludos!